Asociación Cristiana de Jóvenes:

La mamá del básquetbol



El básquetbol es un juego inventado dentro de la Asociación Cristiana de Jóvenes (Young Men's Christian Association).

Fue una ocurrencia del doctor James Naismith, canadiense, en Springfield,
Massachusetts, Estados Unidos de América. Surgió en diciembre de 1891. Desde ahí el juego se esparció por el mundo a través de la misma institución.

Este comentario de la propia Y. M. C. A. explica el origen de la invención:

"Algunos dirigentes de la Asociación en los Estados Unidos de América no
ocultaban su preocupación por las temporadas de nieve que generaban la
suspensión de las prácticas deportivas en los campos destinados a estas
actividades.

Así, abocados en la ingeniosa tarea de inventar una actividad que resolviera
esa dificultad, se esforzaron para que los alumnos tuvieran la necesaria recreación en épocas invernales.

La solución estaba en crear un juego que pudiera realizarse en superficies
techadas, con luz artificial y que tuviese las características de los grandes deportes populares. Esa solución la iban a encontrar en el básquetbol".

La búsqueda se gestó en el Instituto Técnico de la Universidad de Springfield - Escuela de Secretarios Profesionales de la Asociación Cristiana de Jóvenes. El encargado de su Departamento de Educación Física era Naismith.

La Asociación Cristiana de Jóvenes se fundó el 6 de junio de 1844 en Londres, Inglaterra, por iniciativa de George Williams.

Fue un obrero textil que luchaba para mejorar las condiciones de trabajo, totalmente a destajo y que tenía jornadas diarias extenuantes con 14 / 16 horas de duración.

Las reuniones que realizaba perseguían un cambio en la calidad de vida y
tuvieron el sustento del ideal cristiano. Nacieron por una cuestión gremial, pero la Asociación tuvo más tarde su explosión y su crecimiento en la educación física y el deporte. Se fue fijando como misión la promoción de los valores humanos esenciales: el amor, la justicia, la paz y la solidaridad. Su pilar se sustenta en el triángulo equilátero que la identifica y que forman el alma, la mente y el cuerpo.

En 1851 la Asociación llegó a los Estados Unidos de América cuando se fundó la filial de Boston. En 1852 fue la de París.

La Alianza Mundial de Asociaciones Cristianas de Jóvenes se estableció en
1855. Hoy agrupa a alrededor de 130 países y posee su sede en Ginebra,
Suiza.

En Sudamérica apareció en 1893: primero se abrió en Río de Janeiro, Brasil.

Finalmente, Bertram A. Shuman el 6 de mayo de 1902 creó la sede de Buenos Aires.

Junto a la obra de la institución, tres de sus hombres fueron claves en el desarrollo de nuestro básquetbol.

Para organizar su Departamento de Educación Física en 1912 fue designado
Philip Paul Phillips, norteamericano, que había estado en Pittsburgh, Pennsylvania. Fue el introductor del básquetbol y del vóleibol en la Argentina.

A partir de 1921 continuó la obra su sucesor en el cargo: Federico W. Dickens, norteamericano, llegado de Filadelfia. ¿Se acuerda de la famosa Copa Dickens? Fue en homenaje a él. Se retiró en 1953 de la actividad y murió a los 84 años.

Dickens manejó el concepto de la educación física moderna, incursionó mucho en el entrenamiento deportivo y por su múltiple aporte está considerado un maestro del deporte argentino.

Un discípulo suyo, Alberto Regina, argentino, fallecido a los 48 años en 1948, también contribuyó a la difusión y al desarrollo como hombre de la Asociación. Incluso fue director técnico de la Selección Argentina en cuatro Campeonatos Sudamericanos entre 1932 y 1940.

El básquetbol y la Asociación Cristiana de Jóvenes jamás se pueden separar.    Por creación, por difusión y por historia.

Por Osvaldo Ricardo Orcasitas
 
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