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"El niño y el juego"

El juego no nació en estos tiempos, ni en ningún lugar en especial. Tampoco es un descubrimiento del Primer Mundo.
El juego comenzó junto al primer hombre que vino a vivir a esta tierra, hace un montonazo de tiempo.
Desde lejanas épocas el juego fue el gran amigo del hombre ya que a este le gustaba su compañía. Necesitaba jugar. "Yo también lo necesito".
Cuando era pequeñito el me ayudo a encontrarme con el mundo. A través de él me conocí y a la gente y cosas que me rodeaban. Me ayudó a ser creativo, espontáneo y personal. Gracias a él aprendí a ser uno más de mis pares de una manera entretenida.
Nunca se separó de mí, pero yo pude realmente conocerlo el día que "Juancito basquet" me invitó a pasarnos la pelota y a embocarla en el aro para sumar un tanto. Desde entonces...ya no quise dejarlo.
Gracias a él comencé a comunicarme con los demás, a veces sin palabras. Es Universal y con él todos pueden entender lo que digo, hasta un Japonés!
El juego no tiene límites, más que los que les pongo yo de acuerdo a mis capacidades y mis posibilidades de desarrollo.
El está mas allá de las fronteras, está en cada parte de mi cuerpo, en cada una de mis células.
Junto a él, si creo que es verdad, todo es posible. Cuando sea grande no quiero verlo como algo trivial, infantil, improductivo y ridículo. Quiero seguir sintiéndolo mi amigo.
Dicen que los chicos que no gozan de su amistad se enferman y que los adultos están totalmente perdidos sino pueden disfrutar junto a él.
Yo no quiero que algún día me falte la espontaneidad y libertad que desde chiquito a su lado tengo.
Por eso no quiero competir y competir para ganar.
Quiero competir para divertirme, jugar y a veces si los otros chicos son mejores...PERDER.
NO HAY QUE OLVIDAR QUE EL JUEGO LO INVENTARON
LOS CHICOS Y A TRAVES DE ELLOS NACE EL DEPORTE. |